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sábado, 25 de marzo de 2017

Visita a hoteles de la provincia de Alicante

Esta semana fui de excursión con el curso de Recepción de alojamientos del CDT de Alicante a visitar 3 hoteles diferentes de la provincia de Alicante. Los hoteles visitados fueron: Hotel Bonalba, Hotel Montiboli y Gran Hotel Bali.Fue interesante ver como cada hotel es un mundo en función del lugar y el tipo de público al que se dirige.

Entrada Hotel Bonalba
En el Hotel Bonalba, para ser por la mañana, se respiraba bastante tranquilidad, pues es un hotel donde los clientes suelen irse al campo de golf durante el día. Por la mañana sólo había una recepcionista atendiendo. En el ratito que pude observar, todos los clientes que atendió la recepcionista fueron extranjeros, por lo que se comunicaba con ellos en inglés y, cuando tuvo que atender a un cliente francés, salió del office una compañera de otro departamento a atender a ese cliente en francés.

El director nos dedicó un tiempo para atendernos y explicarnos algunos aspectos del funcionamiento del hotel. Nos contó que él mismo es el encargado de gestionar todas las opiniones online del hotel en los diferentes portales como tripadvisor, booking, weekendesk, etc, porque da mejor impresión que sea el propio director el que de una respuesta a todos esos comentarios. Una de las cosas que pude confirmar en todas estas visitas, es la gran importancia que todos los hoteles dan a las opiniones de internet, pues como nos dijeron durante la visita al Gran Hotel Bali de Benidorm:

Tripadvisor es para los hoteles,
como La Guía Michelín para los restaurantes”

Sin duda, algo que a lo largo del curso ha sido recurrente y se nos ha quedado sobre el Hotel Bonalba es que “está en todos lados” a nivel comercialización, por eso, cuando el director del hotel Bonalba nos habló de todas las personas que trabajaban en el departamento comercial (una encargada de los contratos con touroperadores de golf, otro para eventos y otro para calcular tarifas, paquetes, etc) se corroboró la importancia que se le da a este departamento y como no escatiman en personal para llevar a cabo todas las tareas comerciales que esta área requiere. Este dato, sin embargo, contrasta con el Gran Hotel Bali, que siendo un Hotel con tanta carga de eventos, solo cuenta con una persona, “Super Carlos”, para organizarlos a todos. Sería interesante que nos diera una charla también de cómo se las arregla para sacar todo esos eventos adelante porque resulta increíble que una sola persona se pueda encargar de todo.
Super Carlos
Encargado de eventos en Gran Hotel Bali

Volviendo al Hotel Bonalba, lo más positivo que saco es que nos comunicaran las necesidades de personal de recepción que iban a tener de cara a la temporada alta, aunque lo de no saber francés, es un hándicap importante en este hotel. Sin embargo, en el Hotel Montiboli, cuando la comercial nos explicó los requisitos para ser recepcionista en ese hotel, no dio tanta importancia al francés ni nombró al cliente francés entre las nacionalidades de clientes que más tenían en este hotel.

Eso sí...
“Cuidado con las Wedding planners
Nos dijo.



Vistas desde Hotel Montiboli
Vistas desde Hotel Montiboli
Esto es de lo que más se me quedó de la visita al Hotel Montiboli. Un hotel 5 estrellas que, nada más llegar, destaca por su impresionantes vistas junto al mar. Fue una visita muy enriquecedora, sobre todo por la comercial del hotel, quien muy amablemente y con toda la cercanía del mundo, compartió con nosotros muchas de sus experiencias tanto de comercial como en sus muchos años de recepcionista. Tanto lo bueno, como lo malo.


Nos habló de los problemas que había tenido con muchas wedding planners que imponen sus proveedores al hotel y cómo, a raíz de todos los problemas que han tenido, han tomado la decisión de no contratar bodas con wedding planners. Como ella mismo dijo, no hay que meter a todas en el mismo saco, pero esta advertencia, nos vendrá muy bien de cara al futuro, para andarnos con ojo y no pecar de confiados.


“Para aprender, hay que equivocarse muchas veces”

Esta es otra de las frases que se me quedó de su charla con la que estoy completamente de acuerdo pero, sobre todo, me gustó que lo dijera ella, una persona que ya está ahí trabajando durante muchos años porque muchas veces da la sensación cuando entras a un sitio, de nuevas, que ya lo tienes que saber todo, incluso sin que te lo hayan explicado. También fue motivador conocer su trayectoria, ver cómo empezó siendo recepcionista y, a base de experiencia y formación complementaria, ha podido promocionar a otros departamentos que le permitan hacer cosas distintas.

Sorprendente también, como dato, conocer que en marzo de 2017 ya tiene todo el año completo de eventos y ya está trabajando en los del 2018.


El Gran Hotel Bali, es completamente diferente al resto de los otros dos hoteles que visitamos. Solo con estar en pleno Benidorm, con 776 habitaciones, alrededor del 90% de ocupación en el mes de marzo y aguardando 300 check-in y 300 check-out para el sábado y el domingo respectivamente y jugando al overbooking continuamente, es fácil de adivinar que el ritmo de trabajo es frenético. Pero los trabajadores, conscientes de en el hotel que están, se lo toman con "calma". Si ese día le toca hacer check in a más de un centenar pues…”fila india y uno detrás de otro”.


En la recepción del Gran Hotel Bali
La increíble Suite superior Vega de dos pisos y la terraza, ya tenía el placer de conocerlas de una anterior visita que hice con otro curso del CDT pero, en esta visita, llevada a cabo por el jefe de recepción Nacho, (quien nos dedicó nada menos que 2 horas enseñándonos muchos de los entresijos del hotel, la recepción y respondiendo muy amablemente a todas las preguntas que iban surgiendo) pude conocer el Gran Hotel Bali mucho mejor e ir por lugares que no había pisado antes como sus enormes comedores para servir el buffet en los desayunos, comidas y cenas, o conocer todo sus salones para eventos, alguno con capacidad para más de 1000 personas.


De las visitas, en general, me llamó la atención, que cuando enseñan el hotel, en más de una ocasión, hubo que pedir, en algunos de estos hoteles, que nos enseñaran una habitación. Se centraban y recreaban en enseñarnos las demás instalaciones pero las habitaciones, que, en principio, una entiende que es el principal producto de venta de un hotel.

“La atención al cliente es lo que hace el hotel”
Esta frase quedó totalmente reafirmada durante las visitas y es que, aunque no estábamos en calidad de clientes, tuvimos un claro ejemplo de ello. No es lo mismo que te enseñe el hotel una persona que se dedica a otro tipo de cosas, quien prácticamente parece que está descubriendo su hotel al mismo tiempo que tú quedando evidente que no se lo ha preparado y que no es algo que esté precisamente disfrutando porque parece que cada pregunta que le hacen, la sufre... a que te lo enseñen con ganas, sabiendo de lo que hablan, compartiendo experiencias propias, animando a que nadie se quede con las ganas de satisfacer su curiosidad sobre la vida de un hotel desde el punto de vista de los trabajadores. Al final, queda demostrado que el hotel del que te guardas mejor impresión es del que más has disfrutado el trato personal y esto es otra enseñanza que me llevo de la excursión que hicimos y que tengo que aplicar a cuando me toque atender a a mi a los clientes, porque los que se llevan esa buena impresión de atención, profesionalidad y dedicación, son los que vuelven o te recomiendan.

También me gustó la sensación que me transmitieron quienes nos hicieron la visita de estar contentos con lo que hacen. Evidentemente, si no lo estuvieran, tampoco nos lo iban a decir, pero no se les notó nada el hecho de que no pudieran estarlo y verlos contentos con lo que hacen anima de cara al futuro.

Para finalizar, si tuviese que quedarme o imaginarme en uno de los 3 hoteles, aunque los tres me parecen estupendos para trabajar, elegiría el Hotel Montiboli, por el lugar donde se encuentra, el tipo de hotel y clientes y, seguramente, también por la buena sensación del trato que recibimos.
Recepción Hotel Montiboli


Hablando de buen trato, gracias al CDT de Benidorm por invitarnos a comer durante nuestra visita a los hoteles y prepararnos platos tan ricos para completar estar visita de la mejor manera posible.

Sin duda, una excursión muy provechosa donde pude ver muchos conceptos teóricos aplicados a una realidad, quedarme con las enseñanzas y experiencias de los que saben de esto, conocer hoteles nuevos y de nivel, probar platos deliciosos y diferentes a lo que suelo comer y, cómo no, compartir este día y esta experiencia con mis compañeros de clase donde nunca faltan las risas y los momentos divertidos.

Por todo ello…

¡Con ganas de que llegue la próxima excursión!

lunes, 6 de marzo de 2017

Pensando en mis próximas prácticas


A veces me pregunto cuáles serán mis últimas prácticas. Quizás sean éstas que empiezo el mes que viene como recepcionista de hotel. Pese a que me hago esta pregunta y a que esta va a ser la sexta vez que me ponga el apellido de “en prácticas” en una empresa, sigo pensando que las prácticas son una buena oportunidad de introducirse en el mundo laboral de un sector u oficio en concreto. El hecho de que el curso de recepción en alojamientos incluyese el módulo de prácticas presenciales en un hotel fue, como ya comenté en algún post anterior, lo que más me motivó para empezar el curso y ya están ahí, a la vuelta de la esquina.

Mis primeras prácticas fueron en una agencia de viajes hace casi 13 años, que se dice pronto. Quizás estas son las más similares, por estar relacionadas con el turismo, a las que, por el momento, van a ser mis últimas prácticas. Aun así, siento que va a ser muy diferente, no solo porque evidentemente se trata de otro tipo de empresa y negocio sino porque casi 13 años dan para mucho y, no es lo mismo la chiquilla que empezó las prácticas en Barceló Viajes, habiendo solo trabajado una Navidad en Toys ‘R’ Us que la ya ha pasado por más prácticas, trabajos, experiencias y recorrido un poco más de mundo.

Aún no tengo ni idea de cuál será mi hotel de destino. Puede ser que haya ya compañeros del curso que tengan bastante claro lo que quieren y lo que no quieren con respecto a dónde realizar las prácticas. No es mi caso. Yo prefiero confiar en el criterio de quien tiene que decidir. Nunca he trabajado o hecho prácticas en un hotel así que no sé lo que puede ser mejor o peor para mí. Pienso que todos tendrán sus partes positivas y negativas y, que hasta que no lo viva desde dentro, no las voy a saber realmente por mucho que una lo intente imaginar.

Lo que sí me gustaría es que, sea cual sea el lugar, pudiera realmente aprender, sentir que he aprovechado mis 120 horas de prácticas y que el ambiente con los compañeros del hotel  fuese bueno porque un buen ambiente es fundamental para poder sacar lo mejor de cada uno.

lunes, 27 de febrero de 2017

¿Para qué me servirá este curso?

“Ser recepcionista no es solo dar llaves”


Esta fue de las primeras frases que escuché al empezar el certificado de profesionalidad en alojamientos turísticos y, después de casi 4 meses, podría empezar diciendo que sí, que este curso me ha servido para comprobar que así es. Sin duda, es MUCHO MÁS.

Además de dar llaves, hay mucho trabajo administrativo, mucha incidencia para resolver, mucha comunicación y coordinación interdepartamental que llevar a cabo, mucho upselling, cross selling, rack, release, revpar, revenue, cierre de ventas, comercialización y tantos conceptos desconocidos para mí cuando decidí inscribirme en este curso.



Además, este curso me ha servido para conocer mejor el trabajo en el hotel del departamento comercial, especialmente la parte de ingeniárselas para encontrar nuevos nichos de mercado, de promocionar el hotel, de asistir a ferias, de estar constantemente analizando ventas y calculando los mejores precios para rentabilizar el hotel. Es una parte del trabajo que se puede hacer en un hotel en la que no pensé cuando empecé este curso y que me ha gustado descubrir.

Mi idea cuando empecé el curso era que me sirviera para completar mi formación universitaria en turismo y “reciclarme” tras mucho tiempo alejada de este sector. Hice una diplomatura en turismo y terminé la carrera desconociendo muchos de estos conceptos que estoy aprendiendo ahora. Cierto es que yo hice el itinerario de agencias de viajes y no el de alojamientos pero, aún así, pienso que para quien quiera dedicarse a ser recepcionista de hotel, este curso es un tiempo muy bien invertido. Son 575 horas enfocadas, en mayor medida, a asuntos que en la práctica te vas a encontrar día a día en un hotel, contados por una persona que los ha vivido in situ durante años. Esto sin duda me servirá porque así,cuando me toque enfrentarme a ello “en el momento de la verdad”, muchas de las cosas que sucedan alrededor de la recepción, no me va a sonar a “chino”. A no ser que me toque atender a un chino que hable en su idioma, claro.



Quizás, el único “pero” que le ponga,es que pienso que el periodo de prácticas (que, por cierto, fue la principal razón por la que quise hacer el curso al principio) se queda corto. Digo quizás, porque todavía no lo he comprobado. Eso será a finales de abril y, sin duda, esta última parte del curso, será clave y la oportunidad para poner en práctica mucho de lo aprendido durante el curso y comprobar hasta qué punto me ha servido.

Lo que sí tengo claro a día de hoy, es que este curso me va a servir para enviar mi CV a los hoteles con la confianza de llevar conmigo una formación y una preparación que hasta ahora no tenía y que, ahora que soy más consciente de todo el trabajo que implica, me parece totalmente necesaria para trabajar en un hotel.


sábado, 18 de febrero de 2017

¿Yo en un hotel?

Esta pregunta se ha vuelto recurrente en mi cabeza especialmente desde que el pasado noviembre comencé un curso en el CDT de Alicante para ser recepcionista de alojamientos.

Quien sepa un poco más de mi me diría…

¿y ahora quieres trabajar en un hotel cuando ni siquiera te lo planteaste en la carrera turismo?



Pues sí, así es, la vida no para de dar vueltas y ahora me preparo para trabajar de recepcionista en un hotel. Algo nuevo, algo diferente a todo lo que hice hasta ahora y relacionado al mismo tiempo. Otro reto que me volverá a sacar de mi zona de confort y me permitirá vivir diferentes experiencias. En definitiva, otra aventura que como todo lo hecho anteriormente, me hará superarme y supondrá un nueva enseñanza para mí.

¿Me gustará?, ¿se me dará bien?, ¿sabré solucionar los problemas que surjan?,
¿me podrá la presión?, ¿meteré mucho la pata?, ¿me entenderé con los clientes extranjeros?, ¿me entenderé con los españoles?, ¿me abrirá otras puertas?,
¿otros departamentos?


dudas

Estas y otras más, son las preguntas que me hago cuando me visualizo detrás del mostrador de un hotel en un futuro próximo.

Sin embargo, algo que tengo comprobado es que, a pesar de las inseguridades y dudas que siempre se sienten ante la incertidumbre y lo desconocido...al final, todos tenemos capacidad de hacer mucho más de lo que creemos y, simplemente, hay que dejar a un lado los límites que nos ponemos a nosotros mismos y dar ese salto hacia adelante.



Estoy convencida de que, pase lo que pase, trabajar en un hotel me va a aportar un aprendizaje y muchas cosas positivas que valdrán la pena.

Por eso cuando me pregunto...
¿yo en un hotel?

me respondo…
¿y por qué no?